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Professora de Artes Plásticas formada na Universidade Mackenzie ,que sente, ama e cria Artes.

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segunda-feira, 13 de abril de 2015

Publicação de meu amigo José Palacios Cantos

martes, 3 de marzo de 2015

Dominio de la feminidad en la cultura íbera

El Servicio Provincial de Arqueología de la Diputación de
 Castellón (SIAP) ha corroborado, a través de los estudios que
 está realizando en la necrópolis de Los Cabañiles en Zucaina,
 el protagonismo que tenía la mujer en la creación y transmisión de
 los linajes en el siglo VII a.C. De esta forma, este hecho, que hasta
 el momento sólo se había podido confirmar en un yacimiento de
 Castellón (en la cueva sepulcral de la Costa Lloguera), constata
 el dominio que existía por la feminidad en la sucesión, formación
 y cohesión de un grupo social en la cultura íbera.



Cabe señalar que la necrópolis de Los Cabañiles en la localidad de 
Zucaina es una zona de enterramiento de sepulturas del tipo túmulo.
 Tiene como enterramiento principal y origen de ella, un túmulo
 donde se encuentran los restos cremados de una mujer.

Los principales resultados de la 
investigación arqueológica apuntan a 
que en torno a esta sepultura femenina 
se iban adosando otras donde se 
depositaban los restos tanto de hombres 
como de mujeres, conformando una unidad
 sepulcral diferenciada.

La información que han proporcionado 
estos enterramientos indicaque era una mujer
 la que daba origen a una élite social y,

 al igual que mientras esta mujer vivía se consideraba la unificadora y
 el origen del grupo, así como la procreadora de sus diferentes
 miembros que lo componían, después de la muerte la mujer 
continuaba dando unidad a sus descendientes, y por tanto
 a la élite social, manteniéndolos unidos entorno a ella en la
 necrópolis por tanto en la vida 'del más allá'.

La necrópolis, a su vez, era un hito en el paisaje de la zona que daba a entender a quien por allí pasara que las personas enterradas y sus descendientes tenían derecho al control del territorio y de sus riquezas. Unas personas, tanto las vivas como las muertas, que descendían de un mismo origen, una mujer que había iniciado la élite social de ese
 territorio y las mantenía unidas tanto en la vida como después de la muerte.


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